En la desesperación inacabada apenas escribo…

En la desesperación inacabada apenas escribo,

tras la ausencia ya perenne de mi padre:

la lejanía entregada,

el dolor latente.

Una muerte sostenida que se dibujó

en el abrupto silencio

¿quién soy sin él?

¿quién seré sin ellos?

Una reiterada línea:

«ellos están mejor, en el descanso eterno»

y yo contengo el dolor de mi mundo

pero me es imposible la vida

me es tan desinteresada la vida.

El abismo no es más que el silencio de lo que se ha ido,

nunca reconoceré la eterna distancia de mis padres,

el dolor congela la vida

y en mí sólo habita el deseo de irme

y en mí sólo habita el deseo de acompañar esa lejanía.

Yo no soy más que el silencio entregado

no me pertenece nada

ni pertenezco al mundo.

La vida es un vacío incómodo

la muerte es una herencia de dolor,

de lágrimas

de apenas todo,

de apenas nada.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s